08/08/07

Sucesos

Me llevaba, me conducía, me arrastraba ese olor tan particular…El hedor a feca  que rodea ese sitio, imposibilita coordinar los recuerdos, ordenar las ideas para avanzar… ese olor provoca ganas de morir, ese cuerpo con la mirada tenue y buscando algo que al parecer encuentra o lo sorprende, más bien lo encuentra frente a frente… las caderas rígidas y la sangre que comienza a ocupar los espacios de la gravedad, las manos se van a cerrar, y a la taberna  perdida se van, la tierra lo quierría tapar, las larvas cubrirán su cuerpo y harán un largo festín, se borra la vitalidad y los fluidos humedecen el lugar..